Los argentinos compraron más de 20.000 millones de dólares
El reciente informe del Banco Central muestra que la demanda de divisas aumentó de manera significativa desde que se levantaron las restricciones cambiarias. Desde que comenzó la flexibilización, se acumularon aproximadamente u$s22.301 millones, y tras considerar las ventas del público, la cifra se redujo a unos u$s19.600 millones.
En octubre, la principal fuente de divisas del sistema volvió a ser la Formación de Activos Externos (FAE), conocido como “dólar ahorro”. Los datos indican que la compra neta de billetes y divisas sin fines específicos llegó a u$s5.598 millones. Esta cifra es notable, siendo la tercera más alta desde que se eliminaron las restricciones en abril, solo detrás de los meses de julio y septiembre.
Desde que se iniciaron las desregulaciones en abril, las compras mensuales han ido en aumento constante: empezaron con u$s2.048 millones en abril y alcanzaron un pico de u$s5.080 millones en septiembre. Esto muestra cómo, mes a mes, hubo un crecimiento en la adquisición de dólares.
La demanda de dólares alcanzó niveles históricos en octubre
La demanda de divisas siguió en niveles históricamente altos durante octubre, un mes clave por las elecciones legislativas que resultaron en una victoria del oficialismo. En ese período, las compras ascendieron a u$s4.669 millones, consolidando la tendencia de dolarización minorista que comenzó tras el levantamiento parcial de las restricciones.
Aunque este dato es impresionante, no logró superar el récord de septiembre. Alrededor de 1,6 millones de personas compraron dólares en octubre, mientras que 784.000 vendieron, resultando en ventas netas de aproximadamente u$s473 millones. El Banco Central puntualizó que muchos billetes adquiridos se depositan en cuentas locales o son utilizados luego para pagar consumos en el extranjero.
El impacto en el mercado cambiario y en el sector privado
La dolarización entre particulares se volvió un factor clave en los resultados cambiarios del sector privado no financiero, que cerró octubre con un déficit de u$s2.058 millones. Este déficit incluye egresos netos de divisas por u$s1.377 millones, aunque fue parcialmente compensado por ingresos de inversiones por parte de no residentes y operaciones corporativas.
Por otro lado, los “inversores institucionales y otros” generaron ingresos netos de u$s1.909 millones, mientras que el sector de oleaginosas y cereales contribuyó con u$s316 millones, gracias a sus actividades exportadoras.
El déficit de la cuenta corriente, influido por el comercio y servicios, se cerró en u$s2.599 millones, principalmente por los pagos de importaciones, que sumaron u$s6.067 millones contra u$s5.389 millones de exportaciones, lo que dio como resultado un saldo negativo en bienes de u$s677 millones.
Reservas en retroceso
A nivel financiero, octubre mostró un superávit de u$s1.184 millones, impulsado por movimientos en el sistema financiero. Sin embargo, la alta demanda de divisas del sector privado afectó las reservas internacionales, que terminaron en u$s39.382 millones, lo que representa una disminución de u$s992 millones en el mes.
Este descenso fue, en gran parte, consecuencia de los pagos por parte del Tesoro Nacional, que tuvo que enfrentar desembolsos de u$s2.060 millones, sumados a pagos de deuda y operaciones relacionadas con el Sistema de Pagos en Moneda Local. A pesar de esta caída, hubo un aumento en las divisas de las entidades financieras, lo que ayudó a mitigar un poco la situación.
El volumen total operado en el mercado alcanzó u$s41.311 millones, un 76% más que el mismo mes del año anterior. De todo lo transaccionado, el 68% correspondió a operaciones entre bancos y sus clientes, lo que destaca la importancia de la dolarización en este mes electoral.
Un déficit de cuenta corriente sin precedentes desde 2017
La llegada de la retenciones cero dejó huellas en el desempeño cambiario. Según el Balance Cambiario del Banco Central, el déficit de la cuenta corriente alcanzó en octubre los -u$s2.599 millones, el más alto desde noviembre de 2017, cuando el país enfrentaba un proceso de apreciación del tipo de cambio antes de la crisis financiera de mayo de 2018.
La caída más drástica se reflejó en el comercio exterior de bienes. La balanza pasó de un superávit excepcional de u$s7.033 millones en septiembre a un déficit de -u$s677 millones en octubre, siendo el tercer saldo negativo desde que Javier Milei asumió la presidencia.
En septiembre, el Gobierno eliminó temporalmente los Derechos de Exportación, hasta un límite de u$s7.000 millones, medida que fue implementada rápidamente por las principales empresas del sector agroexportador.
El economista Pablo Moldovan explicó que el sector agrícola anticipó liquidaciones en septiembre, lo que significa que esos dólares ya no están disponibles en el mercado cambiario en los últimos meses.
El director de Economía de Fundar, Guido Zack, comentó que la normalización de la balanza comercial tomará tiempo, aunque ya se empiezan a notar efectos prometedores en la cosecha de trigo, que podrían comenzar a estabilizar el mercado en los meses venideros.